Corazón joven: el estrés y la alimentación también pueden afectar la salud cardiovascular

Cuando se habla de enfermedades cardiovasculares es frecuente asociarlas exclusivamente con adultos mayores. Sin embargo, muchos de los hábitos que aumentan el riesgo cardiovascular comienzan durante la juventud.

El artículo “Corazón alerta: Cómo el estrés y una mala alimentación afectan la salud cardiovascular de los jóvenes”, publicado en VISIÓN 360 por estudiantes de Enfermería de la Universidad Interamericana de Panamá, analiza la relación entre estrés crónico, alimentación y salud cardiovascular.

Estrés: mucho más que una sensación

Ante situaciones de estrés, el organismo activa mecanismos fisiológicos asociados con hormonas como cortisol y adrenalina. Cuando estas respuestas permanecen activadas durante períodos prolongados pueden producir alteraciones metabólicas y cardiovasculares.

El artículo relaciona el estrés prolongado con presión académica, problemas sociales y situaciones familiares frecuentes entre jóvenes y señala además la posible aparición de hábitos poco saludables como mala alimentación, tabaquismo, consumo excesivo de alcohol o inactividad física.

Alimentación y corazón

Una dieta dominada por productos ultraprocesados, azúcares añadidos y grasas saturadas puede favorecer aumento de peso, resistencia a la insulina y alteraciones del perfil lipídico.

Por ello, cuidar el corazón no comienza necesariamente cuando aparece una enfermedad. Comienza mucho antes, mediante hábitos cotidianos.

El propio artículo propone medidas sencillas: alimentación equilibrada, actividad física, evitar el tabaco, moderar el consumo de alcohol y desarrollar estrategias adecuadas para manejar el estrés.

La universidad también puede convertirse en un espacio de prevención

Los estudiantes de ciencias de la salud tienen una responsabilidad particular: aprender a cuidar a otros también implica comprender la importancia del autocuidado.

VISIÓN 360 ha encontrado, además, que entre estudiantes de Medicina y Enfermería de la UIP existe una valoración positiva de los controles preventivos y los hábitos saludables, aunque el propio estudio reconoce que sus resultados corresponden a una sola universidad y no pueden generalizarse a toda la población panameña.

Promover alimentación saludable, actividad física, manejo emocional y controles preventivos desde la universidad puede convertirse en una inversión para la salud futura.

Artículo de referencia: G. Othon, M. Meléndez e I. Vernaza, Corazón alerta: Cómo el estrés y una mala alimentación afectan la salud cardiovascular de los jóvenes. VISIÓN 360, 2024.

Referencia institucional panameña: MINSA mantiene dentro de sus estrategias de salud pública acciones relacionadas con prevención de factores de riesgo cardiovascular y alimentación.